Lleva la comedia en las venas. Para ella, de hecho, fue una terapia. Emma Stone (Scottsdale, Arizona, 1988) tiene unos bellos y grandes ojos violeta, adornados por la sonrisa franca, con un punto irónico, de quien está dispuesta a pasar un buen rato en la vida. Nos encontramos con la actriz en París, al hilo de la presentación en sociedad de
'Magia a la luz de la luna', película que llegará a nuestras pantallas en diciembre y que supone un nuevo salto en su fulgurante carrera y su primer trabajo a las órdenes de Woody Allen. Stone interpreta a una pizpireta norteamericana en las glamourosas costas de la Riviera francesa en los años 30. Da vida a una supuesta vidente con poderes paranormales que tiene conquistada a la clase alta de la zona. Un maduro Colin Firth, el mago que se autoproclama como gran desenmascarador de charlatanes y tunantes, caerá rendido a sus pies. Además, pronto la veremos en 'Birdman', de Alejandro González Iñárritu, una de las películas más esperadas de la temporada, y muchos la reconocerán como Gwen Stacy, la eterna novia de Spiderman en su nueva encarnación en Andrew Garfiel, novio de Emma en la vida real.
Está en la cima. Aunque provocó un sonoro revuelo cuando declaró que de pequeña había sufrido ataques de pánico y ha sido honesta en varias ocasiones sobre su ansiedad e inseguridad, también es esa chica firme que, a los 15 años, convenció a sus padres de que la permitieran mudarse a Los Ángeles para iniciar una carrera como actriz. Lo hizo con un 'PowerPoint' y tuvo éxito. Adiós al frío de Arizona (de donde dice que lo único que podía hacerse en verano era ver películas) y bienvenido el sol de California. Eso sí, su madre se fue con ella. Desde luego, 10 años después puede decirse que su PowerPoint estaba muy bien pensado. A veces tienen suerte quienes la merecen. El código de la entrevista obliga a ceñirse a la película, pero intentamos rascar un poco de ella.
En 'Magia a la luz de la luna' interpretas a una vidente, ¿crees en lo sobrenatural?En la intuición, pero no sé hasta qué punto puede extenderse a lo sobrenatural. Colin (Firth) sí lo hace, me he enterado de que va persiguiendo fantasmas. El más interesado de todos modos es Woody Allen, ¡ya ha escrito cuatro películas sobre ello!